La Comisión de Economía de la Cámara de Diputados rechazó los proyectos de ley que pretendían eliminar la Unidad de Fomento (UF) como mecanismo de reajuste en contratos de largo plazo, lo que devuelve certeza al panorama financiero nacional. Con esta decisión, se despeja la incertidumbre respecto al uso de la UF, herramienta clave en créditos hipotecarios, arriendos y contratos educacionales.
De acuerdo con expertos, incluyendo al exministro de Hacienda Mario Marcel y la actual presidenta del Banco Central, eliminar la UF podría haber encarecido el acceso a financiamiento, ya que el mercado habría exigido tasas de interés más altas para compensar el mayor riesgo.
Camilo Bravo, asesor/especialista acreditado por la Corporación de Mercado de Valores (CMV), señaló: “si bien la continuidad de la UF estuvo en riesgo con los proyectos de ley, eliminarla habría aumentado el costo del financiamiento. Con la UF se reduce la incertidumbre y se protege tanto a quienes prestan como a quienes reciben créditos, manteniendo la solidez del mercado y evitando aumentos excesivos en las tasas de interés”.
¿Qué proponían los proyectos rechazados?
La discusión se centró en dos iniciativas (boletines 15779 y 15787) que buscaban reemplazar la UF por el peso chileno como unidad de reajustabilidad en distintos contratos. El objetivo declarado era proteger a los consumidores frente al encarecimiento del costo de la vida.
Dentro de las indicaciones se planteaban medidas como:
- Limitar el uso de la UF en contratos superiores a 12 meses.
- Prohibir reajustes combinados entre UF e IPC.
- Exigir información más clara y transparente para los usuarios.
Pese a estas propuestas, ninguna fue aprobada en la instancia parlamentaria.
Argumentos técnicos y estabilidad del mercado
La mayoría de los parlamentarios de la comisión coincidieron en que la eliminación de la UF podría tener efectos adversos. Según especialistas, alterar este sistema de reajuste implicaría mayor incertidumbre económica, debilitando la confianza en contratos de largo plazo y generando un aumento en el costo de los préstamos.
Bravo agregó: “desde el punto de vista financiero, la UF permite que los créditos se ajusten automáticamente a la inflación, disminuyendo riesgos. Si se elimina, los financiadores tendrían que cobrar tasas mucho más altas para protegerse, encareciendo los préstamos. Mantener la UF asegura estabilidad y mayor previsibilidad en el mercado”.
La diputada Sofía Cid recalcó que mantener la UF es consistente con las recomendaciones de autoridades económicas y financieras, que advierten que su eliminación impactaría negativamente tanto en consumidores como en el sector financiero.
El diputado Daniel Manouchehri, uno de los impulsores de la iniciativa, lamentó el rechazo e indicó que buscarán reponer parte de las propuestas durante la discusión en la Sala.
Mientras tanto, el diputado Boris Barrera será el encargado de presentar el informe al Pleno. En caso de que la iniciativa sea rechazada en general, no podrá volver a ser discutida en el Congreso durante un año, lo que consolida a la UF como pilar de reajuste en la economía chilena.

